Archivo de la etiqueta: Trending Topic

Ando de vacaciones desde hace un par de días, y por eso he podido seguir esta historia. Mis vacaciones no han sido de hotel y playa (ni, mucho menos, tranquilidad), pero sí lo suficientemente ociosas para permitirme llevar las redes al día.

27

Escribo hoy “Manuel Bartual” y aparecen 503,000 resultados y diferentes medios haciéndose eco: 20minutos, La Vanguardia, Público…

Hace unos días no sabía quién era. La madrugada del viernes fue la primera vez que supe algo de él: su nombre, y su número de seguidores: unos 80,000. De pronto, alguien era primer Trending Topic y no era ni un político, ni un eslogan, ni un futbolista. Era “Manuel”, así, tal cual. Me metí en su cuenta, estaba pasando algo muy gordo. Antes de saber qué pasaba, refresqué varias veces su perfil y vi cómo en apenas 5 pulsaciones, sus seguidores subían por centenas en sólo unos segundos. Unas 4 horas más tarde, había doblado los primeros 80,000 seguidores y ya eran casi 200,000. Hablaban otros usuarios de que los 80,000 iniciales también los había conseguido en esa misma semana. No sé cuántos tenía la semana anterior, prometo que nunca había oído su nombre (y no estoy orgullosa de ello, pero no puedo abarcarlo todo). De lo que sí me di cuenta era de que reconocía sus trazos.

Me impresionó tanto el tema de los números, que primero me fijé en esa información y luego busqué el motivo: Manuel se había montado un historión y lo estaba compartiendo en Twitter. Todo estaba redactado de forma tan cotidiana que vi gente actuando como el año pasado con aquel escalofriante caso de Marina Joyce. En su relato, lo mismo te decía que había visto algo, que ponía simplemente “joder, joder, joder”, o te contaba que se había olvidado un bollo en la habitación del hotel y que tenía hambre. Todo parecía estar sucediendo y mucha gente creyó que así era. Otros, sin hacer alusión a la veracidad – o la falta de esta – de la historia, se confesaban enganchados a la trama e indicaban el país desde el que la seguían, de tal modo que acabé tarareando “La Gozadera” sin querer (Bolivia viene llegando, Brasil ya está en camino, el mundo se está sumando a la fiesta de los latinooos).

Había quienes, a altas horas de la madrugada, esperaban pacientemente a que Manuel escribiera otro mensaje, había quienes escribían e interactuaban entre ellos y con el autor y luego, claro, también a quienes les molestaba haber llegado con la fiesta ya empezada (pues ponte cómodo, hay sitio para todos). Manuel aportaba material multimedia a la historia, contaba que había visto a un tío mirando fijamente a su ventana y, acto seguido, lo mostraba en un vídeo difuso, dándole a todo un toque muy realista. De pronto, el mirón desaparecía y él subía una foto de la calle vacía. Muchos de los que creyeron que aquello estaba ocurriendo, le decían cómo salir del apuro y qué harían ellos en su lugar. Claro que, después de haber sabido cómo evitar un atentado, solucionar la movida de Manuel en un hotel, estaba chupao. En un momento dado, temí que pasara como con Marina y la gente le enviara a la policía a su casa. No se sabe nunca cómo van a reaccionar las masas. Imagino que ni el mismo Manuel sospechó la repercusión que tendría la historia que ideó. Y claro, empiezan a aparecer cuentas fantasma, cuentas fake, suplantadores, montajes, memes… Todos sacamos tajada en mayor o menor medida. Yo, por ejemplo, debo tener unos 30 followers más que hace dos días. Pero nunca pensé “¡Guau, chica! Lo estás petando…”, ya que os recuerdo que lo primero que vi fue que Manuel tenía 200,000 seguidores en una semana – ¿qué es lo mío en comparación? – . Sin embargo, sí que vi que hablar del tema le daba vidilla a mis notificaciones, lo que significa que mucha gente se sentía curiosa e interesada por las opiniones de otros.

Había también quienes temían lo peor: que no fuera verdad. ¿De verdad queríais que alguien se estuviera viendo en una situación tan angustiosa? Había quienes ya anticipaban que el final les iba a decepcionar. Y yo sabía que, a esos, sin duda les iba a defraudar porque así lo habían elegido y ni siquiera se estaban permitiendo disfrutar del camino. A mí, lo único que me desencanta de un final es que exista, pero lo asumo, lo gozo y empiezo otro entretenimiento. Yo, desde mi cuenta, invitaba a quien me leyera a seguir la historia, a disfrutarla, a engancharse a algo por puro placer. Nunca vi maldad en esta creación.

Manuel ha terminado hoy su historia. Ha explicado cómo lo hizo, se ha disculpado con los que se puedan haber sentido engañados, con los que se preocuparon en exceso, y nos ha dado una lección sobre la credulidad en las redes: no hay que creérselo todo.

relato_manuel_bartual_2623_282x178

Como respuesta al final de la narración, se ha creado el hashtag #GraciasManuel, que sustituye en posición al nombre del protagonista, que ha sido primer TT durante, al menos, dos días seguidos. Y sí, estamos agradecidos porque Manuel y su relato llegaron cuando más lo necesitábamos para recordarnos que, una gran mayoría de los que estamos en Twitter, estamos ahí para divertirnos.

 


Quiero quitarme la costumbre de agarrar el móvil en cuanto me despierto, pero ya que el sonido de la alarma viene y se apaga desde ahí, conecto con el mundo y leo los titulares y los Trending Topics del día.

Hoy, entre otros, era TT David Trueba. Poco se adivinaba al hacer click, ya que la mayoría de la gente que había compartido su artículo lo enlazaba directamente sin más mención que la que viene por defecto: “Columna | Mujeres; por David Trueba”.

De entrada, todo me atraía: columna, mujeres y David Trueba. Así que hice un click más y fui a la entrada en cuestión (la enlazo aquí para vuestra comodidad).

Aplaudo, que conste desde ya, a las mismas mujeres de las que él habla, a las que él alaba, ya que yo también lo hago. Pero tengo que darle un par de vueltas más a su frase “a España la salvan las mujeres mayores”. Y ahí, en el mismo párrafo, a la vez que elogia un modelo de mujer, denigra a otras. Se está convirtiendo en costumbre destacar las cualidades de unas, no porque sean buenas en sí mismas, sino en odiosa comparación con otras. Esto mismo, aunque tratando un tema más superficial,  ya lo dije en mi post Imperfecta sobre las “mujeres reales”: “Y no caigo en la trampa de sentirme halagada cuando tiran por tierra la belleza de una modelo porque deja de ser “una mujer real” en el peligroso lenguaje de una campaña publicitaria. No sólo siento que no lo hacen a mi favor, sino que lo hacen en contra de alguien más”. Aquí he sentido lo mismo cuando le dice a la futura reina en quién tiene que fijarse y en quién no. Porque, una vez más, sólo hay una forma válida de hacerlo bien como mujer. Nosotras, siempre cuestionadas, siempre juzgadas, siempre en el punto de mira.

Más adelante habla de una anécdota de Elena Santonja junto a otras mujeres porque “fueron gente libre”. La libertad hecha parodia cuando consiste en que la echaron del trabajo por decir lo que pensaba. ¿Qué pensaba? Que una mujer (“cursi y pazguata”) colocada por enchufe era fea y no le merecía la pena ni maquillarse. Bravo, fomentando, una vez más, la pelea de gatas…

Me doy cuenta, claro está, de la intención de David al escribir dicha columna, pero me aterra que “el subtema” esté tan socialmente aceptado que muy poquita gente ha visto lo que yo. A veces nos ciega el titular y la firma o la buena intención de quien publica o de quien comparte.

Y me vengo al blog porque ha habido quien me ha pedido explicar por qué no me había gustado la columna. Por esto, porque de entrada caí en la trampa del bien proyectado titular “Columna | Mujeres; por David Trueba”. Pero me gusta analizar la realidad de forma crítica, me gusta mirar más allá y, por suerte o por desgracia, desconfío de que hayan hecho una mínima reflexión los que lo comparten y comentan simplemente con un “genial” o “magnífico”. Sospecho, sobre todo, del contagio de las cuentas verificadas que lo comparten aplaudiendo sin más o comentando con un “de obligada lectura”. Inviten a leer, sí, pero inviten también a reflexionar.

Honestamente, creo que en este artículo hay más estereotipo que contenido. Y David me parece el propietario de una cabeza privilegiada que no ha proyectado aquí.

 



Vuelo sin motor

Creando ideas y echándolas a volar

Eugenia Sanchez's Blog

Just another WordPress.com site

La estantería de Núria - Reseñas de libros

¿De qué hablo aquí? Novelas. Cómic. Álbum ilustrado. Ensayo. Y, en general, cualquier texto que pase por mis manos.

Diccineario

Cine y palabras

Zarathustra Callao

Se me amontonan las palabras.

TODOPODEROSO

Sólo soy un humilde puto amo

La mirada volátil

"Lo único que nos tapará la boca serán los besos"